Carlos Alonso
(1929)




Retrato de Lino Enea Spilimbergo
, 1982
óleo sobre madera- 77,3 x 57,3 cm
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1995. Donación de Gilberto Krasniasky



Pintor y dibujante nacido el 4 de febrero de 1929, en Tunuyán, Mendoza.
A los 14 años de edad, ingresó a la Academia Nacional de Bellas Artes de Cuyo, donde tuvo como maestros a Sergio Sergi, Lorenzo Domínguez, Ramón Gómez Cornet y Francisco Bernareggi. En 1950 viajó a Tucumán para continuar sus estudios con Lino Enea Spilimbergo, Pompeyo Audivert y Lajos Szalay, en el Instituto Superior de Artes de la UNT. En 1953 realizó su primera exposición individual, en la Galería Viau de Buenos Aires. Por entonces, sus obras se acercaron al Realismo Social, derivando en formas más expresivas y libres.
En 1965, becado por el Gobierno de Francia, viajó a París. Desde allí visitó España y dos años después se trasladó a Italia para ilustrar La Divina Comedia y El Dante. De regreso al país trabajó en Santiago del Estero, junto con Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y Spilimbergo.
En los años 60, su pintura reflejó la caótica realidad de una sociedad que se encontraba segmentada. A través del gesto y las imágenes expresivas, el artista buscó registrar la violencia del contexto social y político.
Durante uno de los períodos más oscuros de la historia argentina, su hija fue desaparecida por el régimen militar que gobernó entre 1976 y 1983, Alonso debió huir del país.
En esos momentos en los que el dolor lo sumergió en otra esfera, desarrolló una serie de retratos de diversos pintores. Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Vincent Van Gogh y Egon Schiele fueron algunos de los maestros europeos representados en situaciones de angustia y sufrimiento. De esa etapa data la obra Retrato de Lino Enea Spilimbergo.
Con el transcurso del tiempo, la obra de Alonso fue perdiendo el acostumbrado tono expresionista ya que el autor se acercó a una figuración más precisa. Finalizado su exilio, se radicó en Córdoba. Allí instaló su taller y se dedicó a pintar los paisajes de la provincia.
Realizó numerosas exposiciones individuales y colectivas en distintos países del mundo.
En 1960 participó en la II Bienal de México.
Entre sus distinciones se destacan: Primer Premio Concurso Emecé para la ilustración de Don Quijote 1957, Segundo Premio de Dibujo, Salón Nacional, Córdoba 1962, Primera Mención de Dibujo, Premio Braque 1963, Primer Premio de Grabado, Salón Dante Alighieri, Mendoza 1968, Premio Konex de Platino 1982, y Premio Konex de Platino 1992.
Vive y trabaja en Unquillo, provincia de Córdoba.