Antonio Berni
(1905 - 1981)




Composición, 1937
óleo sobre arpillera - 116 x 87cm
Firmado en el ángulo inferior derecho
Ingresó en 1938. Adquisición de la DMC en el XVII Salón de Otoño.





Juanito cazando pajaritos (perteneciente a la serie Juanito Laguna), 1961
xilocollage- 174 x 128 cm
Ingresó en 1963. Donación de Domingo Minetti y Gonzalo Martínez Carbonell.


Nació en Rosario, en 1905.
Realizó sus primeros estudios de dibujo en la Academia de Arte el Centre Catalá, junto con dos artistas inmigrantes: Eugenio Fornells y Enrique Munné.
En 1920 llevó a cabo su primera muestra individual, y en 1925 viajó a Europa gracias a una beca otorgada por el Jockey Club de Rosario.
Visitó Madrid y más tarde se radicó en París. Allí, concurrió al taller de André Lhote y al de Emile Othon Friesz. Además, se vinculó con otros artistas argentinos que estaban formándose allí.
Se interesó por el surrealismo y las características de la escuela metafísica italiana. Al mismo tiempo, se sintió atraído por las figuras sólidamente construidas de los primitivos y los artistas del Renacimiento.
En 1930 regresó al país con su mujer francesa y su hija. La situación política, social y económica de esa década definió su personalidad plástica, marcada por su identificación con las ideas políticas socialistas.
Se instaló en Rosario en 1933, y dirigió la Mutualidad Popular de Estudiantes y Artistas Plásticos, alentando a los artistas jóvenes a expresar su disconformidad político-social a través del arte. Entre ellos, Juan Grela, Leónidas Gambartes y Lino Enea Spilimbergo.
Comprometido con su realidad histórica, sus preocupaciones por los derechos del hombre lo inclinaron hacia el Realismo Social. Sus intereses lo alejaron de la dimensión fantástica para privilegiar una propuesta estético-ideológica, en defensa de las clases desposeídas.
Su lenguaje se caracterizó por la presencia de formas rotundas, gamas cromáticas y técnicas similares a las empleadas por los muralistas mexicanos, con ciertas notas provenientes de la Nueva Objetividad alemana. Sus telas de dimensiones heroicas estuvieron impregnadas con denuncias de injusticia social hasta los años 40. En ellas se alteraron las dimensiones de las figuras en primeros planos y se acentuó el detalle fisonómico fundado en el registro fotográfico de los personajes representados.
Ese 1933, el mexicano David Alfaro Siqueiros llegó a Argentina. Disertó en la Mutualidad sobre el realismo, el arte americano aborigen, la revolución, la militancia y el arte comprometido. Con él, Berni pintó un mural en Buenos Aires, en la casa de Natalio Botana, director del diario Crítica.
Otra línea de producción del artista se caracterizó por un clasicismo casi renacentista, de matices metafísicos. Por lo general, se trató de retratos femeninos de actitud pensativa o ausente y plasticidad imponente, integrados en una estructura geométrica. Aunque compositivamente la pintura se ve influida por el lenguaje del Nuevo Realismo, Composición corresponde a la etapa recién mencionada. En ella, el autor representó a su mujer Paule y a su hija Lily. Ambas fueron resueltas con valores tonales acentuados, en un ambiente cerrado y cúbico cuyas ventanas dejan ver al fondo un paisaje de Rosario, habitualmente incluido en las obras del autor.
En 1944 creó, junto con otros artistas, el Taller de Arte Mural.
Desde 1946 pintó habitantes de distintas zonas del país impregnado de las imágenes de los viajes realizados por Sudamérica desde 1941.
Desde los 50 comenzó a acercarse a las propuestas informalistas e incorporó materiales de desecho en sus pinturas, cuyos temas se relacionan con el suburbio y los sectores marginales. Su serie Juanito Laguna es un ejemplo de ello, surgiendo la primera imagen en 1956.
Las obras realizadas en ese período constituyen un antecedente del nuevo lenguaje que el artista desarrolló en los años 60, mediante las pinturas-collage. Ese concepto se mudó luego a la gráfica, creando los xilo-collages a través de la incorporación de objetos sobre la plancha xilográfica, logrando un importante volumen.
En 1962 recibió el Gran Premio de Grabado en la XXXI Bienal de Venecia, a la que había concurrido con diez collages y cinco xilografías de gran formato sobre el tema de Juanito Laguna. A esa serie corresponden los cuatro grabados en madera, pertenecientes a la colección del MMBAJBC, en la que se halla incluida Juanito cazando pajaritos.
Hacia mediados de los 70, Berni comenzó un nuevo ciclo de pinturas y collages en los que renovó su modo de expresión una vez más, poblando sus paisajes urbanos marginales con personajes grotescos, vulgares y anónimos. En ese marco retomó las escenas de la vida de Ramona Montiel.
Sus obras han sido expuestas colectiva e individualmente en salones, museos y galerías de innumerables ciudades del mundo.
Obtuvo distinciones, entre las que se destacan: Premio Estímulo, VII Salón de Rosario 1924, Primer Premio de Artistas Rosarinos, organizado por el Grupo Nexus 1926, Premio Composición, XXVII Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1937, Gran Premio, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1942, y Gran Premio de Grabado, XXXI Bienal de Venecia 1962.
La última muestra individual se concretó en 1981, en la que presentó paneles murales con temas de iconografía religiosa, realizados para la Capilla del Colegio San Luis Gonzaga de la ciudad de Las Heras, provincia de Buenos Aires.
Murió en Buenos Aires, en 1981.