Domingo Candia
(1896 - 1976)




Autorretrato
, 1924
óleo sobre hardboard- 53 x 43,5 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1924. Adquisición de la CMBA.

Ref:
Slullitel, I. "Cronología del arte en Rosario", Rosario, Editorial Biblioteca, 1968.
San Martín, María Laura "Pintura argentina contemporánea", Buenos Aires, La Mandrágora, 1961.
Pagano, José León, "El arte de los argentinos", Buenos Aires, Editorial del Autor, 1938. (p.82)
Catálogo Retrospectiva Domingo Candia, Museo Castagnino, Rosario, 1970
Sendra, Rafael, "Domingo Candia pintor. Aproximaciones reiteradas y retornos", Rosario, UNR, 1987.
Exposiciones:
Salón de Otoño, Rosario, 1924
Retrospectiva Domingo Candia, Museo Castagnino, Rosario, 1970



En 1924 envió al Salón de Otoño su "Autorretrato", que fuera reproducido en la revista El Círculo y fuera concebido con la rigurosidad formal aprendida de Costetti. "La cabeza, de acentuado carácter, se impone por el vigor de su estructura plástica, pese al dibujo un tanto vacilante" Slullitell explica que en esta obra "[...] ya se lo ve como un pintor de gran fuerza colorística" Rafael Sendra dice: "[...] El retrato, el rostro, de colores muy elaborados, emerge desde un espacio "natural" de variantes frías hasta un llameante juego de cálidos, en el semieje simétrico superior. Composición estricta, sujeta al número de oro, en lo referente a la forma. De todos este juego de relaciones, enmascaradas mas allá de la superficie, surge un sentido de nobleza burguesa, una refinada presencia que observa desde el mundo de lo inerte. La permanencia. La mediterraneidad clásica. Aún cree en la representación. Pero, cómo es ésta? Participa de aquello que por esos años se engloba dentro de lo moderno. Fundamentalmente el color adquirió un alto grado de independencia. La aplicación de la materia en el soporte por momentos tiene la plasticidad de un naturalismo romántico que deriva hacia las manchas italianas. Suman un respetuoso juego de jerarquías que culminan en la inquietante mirada. El cuadro es la construcción de una mirada. La visión en el silencio [...]"




Paisaje, 1952
Firma en ángulo inferior derecho
óleo sobre tela- 61 x 41 cm
Ingresó al Museo en 1964. Donación Fondo Nacional de las Artes.



Estudio
óleo sobre papel. 42 x 77 cm
Ingresó al museo en 1989. Donación Fundación Domingo Candia.




Estudio para el gran barco, 1976
óleo sobre tela. 15 x 30 cm
Ingresó al museo en 1989. Donación Fundación Domingo Candia.


Ref:
Catálogo "Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978
Exposiciones:
"Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978
.



Barca, 1976
óleo sobre tela. 96 x 160
Ingresó al museo en 1989. Donación Fundación Domingo Candia.

Ref:
Catálogo "Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978
Exposiciones:
"Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978



Paisaje en lila, 1976
gouache. 26 x 35 cm
Ingresó al museo en 1989. Donación Fundación Domingo Candia

Ref:
Catálogo "Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978
Exposiciones:
"Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978



Estudio para un camino, 1976
óleo sobre papel. 22 x 30 cm
Ingresó al museo en 1989. Donación Fundación Domingo Candia.


Catálogo "Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978
Exposiciones:
"Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978





Proyecto no definido

óleo sobre cartón. 22 x 35 cm
Ingresó al museo en 1989. Donación Fundación Domingo Candia.



Estudio para un velero, 1975
óleo. 38 x 39 cm
Ingresó al museo en 1993. Donación Fundación Domingo Candia.

Ref:
Catálogo "Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978
Exposiciones:
"Domingo Candia", Buenos Aires, MNBA, 1978



Considerado precursor entre las corrientes artísticas modernistas del país, nació en Rosario, en 1896.
Inició sus estudios artísticos con Enrique Schwender. En 1914 viajó a Europa, radicándose en Florencia. Allí, se encontró con el influjo de la escuela francesa del siglo XIX, la obra de los macchiaioli y la vanguardia futurista. Continuó su formación con Giovanni Costetti y se vinculó con el escultor Medardo Rosso y con los argentinos Pablo Curatella Manes, Ramón Gómez Cornet, Manuel Musto y Xul Solar, entre otros. En 1920 conoció la obra de Paul Cézanne, la cual lo llevó a reflexionar acerca de la estructura compositiva y el orden. Dicho artista, junto con Jean Ingres y Georges Seurat, fue uno de los referentes más importantes para este autor.
En 1922 regresó al país. Sin embargo, en 1924 volvió a viajar para instalarse en París, donde concurrió al taller de André Lhote. Fascinado por la capital francesa se dedicó a pintar motivos urbanos, continuando sus investigaciones en el espacio del cuadro. Este último, definido por oblicuas y líneas de fuga violentamente perspectivadas, aunque atenuadas por un refinado uso del color.
En esa época se sintió atraído por la obra de Jean Metzinger, Jacques Villon y Marcel Duchamp, descubriendo a Fernand Léger como maestro y pintor. Lentamente se incorporó al ambiente artístico. Con formas armónicas y equilibradas, pero no por ello exentas de dinamismo estructural, se acercó a la abstracción sin abandonar nunca el referente de la realidad.
Desde los años 30 hasta la década del 50 alternó su estadía entre Argentina y Francia.
En líneas generales, Candia sintetizó la realidad natural, despreocupándose por el volumen. La depuración de su estilo lo llevó a la creación de una imagen en donde los ritmos y las articulaciones angulosas de las formas enlazan la composición con valor de síntesis. Asimismo, fue en el manejo de la paleta donde el autor se destacó mayormente. En ocasiones empleó el color a modo de superficies parceladas, como si tratase de planos-mosaicos, pero fue el efecto creado a partir del juego entre tintes y acromáticos el que caracterizó toda su producción.
En Autorretrato puede observarse la rigurosidad formal aprendida de Costetti. Con una composición sujeta al número de oro, la cabeza del personaje se impone en el cuadro debido al vigor de su estructura plástica. El rostro se encuentra muy elaborado a partir del uso del color, mientras que en el resto de la superficie predominan los desaturados y quebrados. Mediante esta elección, se crea un interesante juego visual entre cromas cálidos y fríos.
Sus obras fueron expuestas en diferentes ciudades de Argentina y Europa.
Obtuvo el Primer Premio, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1958, y Premio Palanza 1966.
En 1970 realizó una muestra retrospectiva en el MNBAJBC, expuesta luego en Córdoba y Buenos Aires.
Murió en París en 1976.