Emilio Centurión
(1894-1970)




Geometría
, sin fecha
óleo sobre chapadur- 81 x 64 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1945. Adquisición.



Nació en Buenos Aires, el 14 de julio de 1894.
En 1911 inició sus estudios en pintura con el artista italiano Gino Moretti, y realizó su primer envío al Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires. Un año más tarde, obtuvo el Premio Estímulo en dicho salón.
En 1913 ingresó al Taller Libre de Artes Plásticas que funcionaba en el edificio destinado a la exhibición del Salón de Primavera. Allí trabajó durante algunos años como docente. Además, realizó dibujos y caricaturas para las revistas Caras y Caretas y Plus Ultra.
En esa época se desató la Segunda Guerra Mundial, situación que hizo difícil pensar en un viaje de estudio a Europa. En consecuencia, y al igual que otros artistas jóvenes, se limitó a estudiar las obras del MNBA ya que el acceso a los libros de arte con reproducciones era casi nulo.
En 1916, viajó a Brasil y al norte argentino, poniéndose en contacto con el paisaje y las personas de esas zonas. A su regreso expuso el resultado artístico de esos viajes.
Hacia la década del 20 comenzó a frecuentar las reuniones organizadas por Norah Lange y Oliverio Girondo. En 1928, siendo ya un artista plenamente formado, realizó su primer y único viaje a Europa, junto con su esposa e hija. Visitó España, Italia y Francia. Recorrió museos, poniéndose en contacto con el arte clásico y las corrientes renovadoras del arte moderno.
Los años 30 fueron de gran actividad para el artista. Realizó diversas muestras y continuó participando de los salones asiduamente. En 1954 realizó su primera exposición individual en la Galería Bonino de Buenos Aires.
Indagó en distintas escuelas y tendencias. Sin embargo, ese aparente eclecticismo que se aprecia en él, advierte una inquietud que se mantuvo a lo largo de su desarrollo estético: el problema de la forma. En su primera etapa de producción se volcó hacia un amplio espectro de géneros y propuestas. No obstante, su obra se instauró en una tendencia cercana al naturalismo con cierta influencia española.
Luego se contactó con artistas pertenecientes a diversas instituciones y agrupaciones promotoras de lo nuevo y de las tendencias renovadoras. El Grupo Martín Fierro y AABA fueron algunas de ellas.
A partir de eso, su obra dio un giro estético notable, ya que el autor se centró más en el estudio estructural de las formas.
En la década del 40 se inclinó hacia las tendencias abstractas.
Parceló la superficie pictórica a partir del facetado de planos, perdiendo la obra tanto nitidez como referencias figurativas. La amplitud cromática de la paleta y una pincelada más suelta son rasgos que acompañaron esa transformación, la cual desembocó en una abstracción de carácter sensible.
Geometría ejemplifica el tipo de búsqueda que, a partir de la segunda década del siglo, movilizó al pintor: el planteo volumétrico de las formas y la concepción geométrica de la estructura plástica. El clima metafísico de la pintura sumado al diálogo establecido entre los elementos geométricos empleados -esferas, cilindros, prismas- y la recuperación de la figuración ponen de manifiesto las influencias de la época y sus particulares intereses.
Hasta los 50 ejerció la docencia como profesor de dibujo y pintura en instituciones como: la ESBAEC, la ENBAMB y la Escuela de Bellas Artes de la UNLP.
Ha participado reiteradamente en diversos salones. También realizó muestras, en su mayoría colectivas, tanto en Argentina como en Europa y Estados Unidos. Cabe destacar, su concurrencia como representante argentino en la Exposición Internacional de Pintura, Pittsburgh, Estados Unidos 1935.
Obtuvo, entre otras distinciones: Premio Estímulo, Salón del Retiro 1915, Primer Premio, Salón Nacional de Bellas Artes 1920, Gran Premio de Honor, XXV Salón Nacional para artistas laureados 1935, y Gran Premio de Honor, Exposición Internacional de París.
Falleció en Buenos Aires, el 26 de diciembre de 1970.
En 1985 el MAHIFB de Buenos Aires realizó una exposición póstuma del artista.