Gustavo Cochet
(1894 - 1979)




La inundación
, 1933
óleo sobre tela- 93 x 118 cm
Firmado en el ángulo inferior izquierdo.
Ingresó en 1980. Donación de la familia Cochet.



Gustavo Cochet ejerció una importante influencia en el medio artístico local y provincial hacia mediados del siglo XX. Su lenguaje naturalista -de fuerte influencia española- y los conocimientos de la técnica tanto pictórica como gráfica lo ubicaron al frente de la tradición realista en su contexto.
Nació en Rosario, el 6 de mayo de 1894.
Se formó junto con César Caggiano en su ciudad natal, y con Valentín Thibon de Libian y Walter De Navazio, en Buenos Aires. En 1915 viajó a Europa para estudiar pintura y grabado. En Barcelona restauró obras en al galería de José Dalmau, realizando allí su primera muestra, en 1919. En París, asistió al taller de Maurice Loutreuil y pintó los suburbios de la capital francesa y su gente.
Durante su viaje, Cochet visitó museos y llevó a cabo restauraciones de piezas antiguas y modernas. Además, realizó envíos tanto a los salones de diferentes ciudades de Europa como a los nacionales, provinciales y municipales de su país.
En 1931, estando en Rosario, publicó Diario de un pintor, libro de 40 xilografías cuya segunda edición fue realizada en España, en 1934. Allí concretó una serie de grabados que tituló Caprichos, en homenaje a Francisco de Goya. Anti-franquista y participante en la Guerra Civil española se exilió en Francia, siendo repatriado en 1939.
Hasta mediados de los años 40 vivió en la ciudad de Santa Fe, donde en 1943 el MPBARGR celebró las Bodas de Plata del artista.
En 1947 se instaló definitivamente en Rosario.
Su trabajo como restaurador le permitió conocer las técnicas pictóricas de los grandes maestros.
De temática y concepción tradicional, el dibujo de Cochet es cerrado y de raíces naturalistas-académicas. En la imagen representada no descuidó el parecido con el natural construyendo las formas con una evidente preocupación por el volumen.
Además, pintó paisajes del campo argentino, retratos, escenas de la vida cotidiana, naturalezas muertas, paisajes urbanos y suburbanos, empleando empastes densos y gamas tonales bajas.
La inundación se enmarca en esas características. Resuelta con una paleta de colores quebrados y desaturados, esta obra introduce al espectador en la composición, en una ubicación posterior a los personajes que se encuentran de espaldas, en primer plano.
Por otro lado, el tema puede considerarse una crónica de los problemas de inundaciones sufridos en la ciudad históricamente.
Entre otras actividades, se desempeñó como profesor en la cátedra de Ornato y Figura de la Facultad de Arquitectura de la UNL y UNR. Además, dictó clases en la Escuela de Bellas Artes de Pergamino.
Incursionó en la disciplina del grabado a partir de 1923 y publicó los libros El grabado, historia y técnica y Honoré Daumier.
En Barcelona decoró pabellones para la Exposición Internacional de 1929.
Expuso su obra en salones, galerías y museos de distintas ciudades de Argentina y Europa. Entre ellas, Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, Barcelona, Bruselas, Madrid y Bilbao.
Algunas de sus distinciones fueron: Tercer Premio de Pintura, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1939 y Primer Premio, Salón Anual de Artistas Rosarinos 1963.
Sus trabajos figuran en numerosos colecciones del país y en el Museo de Arte Moderno de Barcelona.
Murió en Funes, Rosario, en 1979.