Eugenio Daneri
(1881 - 1970)




Naturaleza muerta
, 1947
óleo sobre cartón- 60 x 58,5 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1948. Donación de la DMC. Primer Premio Adquisición en el XXVII Salón de Rosario.



Como consecuencia de la inmigración de finales del siglo XIX y comienzos del XX, la cultura argentina experimentó cierto alejamiento de las tradiciones criollas y la progresiva incorporación de rasgos modernos europeos. Eugenio Daneri actuó en ese ambiente de influencias cruzadas, integrando un grupo de artistas inmigrantes que no buscó la renovación formal pero tampoco realizó una pintura pintoresquista de intención nacional.
Nació en Buenos Aires, el 25 de julio de 1881. En 1889 comenzó sus estudios plásticos en la SEBA, donde recibió una formación de corte académico. Allí, sus maestros fueron Carlos Ripamonte, Reinaldo Giúdici, Ángel Della Valle, Ernesto de la Cárcova y Eduardo Sívori. En 1915 obtuvo el Premio Estímulo en el V Salón Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, por su obra Barcas abandonadas.
Influido por Martín Malharro y Cesáreo Bernaldo de Quirós, los primeros trabajos del artista se hallaron vinculados a las tendencias postimpresionistas. No obstante, hacia fines de la década del 20 abandonó sus intenciones de adhesión al Impresionismo y se inclinó hacia una pintura de tinte expresivo, empleando el color de un modo más subjetivo.
Sin una mirada nostálgica hacia el pasado y sin adherirse a los programas de renovación estético-formalistas propuestos por el Grupo Martín Fierro, Daneri fue uno de los artistas más significativos de su generación.
Figura esencial en la denominada Escuela de La Boca, se opuso al naturalismo academizante de fines de siglo y se alejó de la acción que desveló a los seguidores de las vanguardias. Actuó en el medio artístico de frontera del barrio de la Boca, reuniéndose en el Ateneo popular junto con Miguel Carlos Victorica, Víctor Cúnsolo y Fortunato Lacámera, entre otros.
Apoyado en la precisión del dibujo, volcó su estética hacia un constructivismo cezanneano de empastes densos y paleta de matices sutiles.
Su pintura abordó la temática del paisaje urbano y la figura. Sin embargo, prefirió plasmar los motivos de su mundo íntimo y cotidiano. Entre ellos, el barrio de La Boca, el puerto, retratos y naturalezas muertas. La representación de los objetos persistió hasta 1930, momento en que el artista organizó la composición de sus obras con mayor solidez.
Naturaleza muerta forma parte de ese contexto. Aquí, tanto la composición -constituida con simples elementos de su entorno- como el uso del color logran crear un clima de intensa fuerza expresiva, siendo esta última, el sello inconfundible del artista.
Entre otras actividades, fue Auxiliar de Inspección en el CNE, y dictó clases de dibujo y pintura en la ENBAPP.
Concurrió asiduamente a salones tanto nacionales como provinciales, y expuso sus obras en diferentes ciudades de Argentina y en el exterior.
En 1910 participó en la Exposición del Centenario y en 1952 asistió a la Bienal de Venecia.
Entre las menciones más importantes, se hallan: Segundo Premio, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1931, Diploma de Honor, Exposición Internacional de París 1937, Primer Premio, CNBA 1941, Primer Premio, XXXIII Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1943, Premio Palanza 1947, y Gran Premio de Honor, XXXV Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1945.
Su obra se halla representada en las colecciones públicas del MNBA, MMBAJBC, MPBARGR, y en otros museos de Córdoba, La Plata, Tandil y Mar del Plata.