Walter de Navazio
(1887 - 1921)




Alamos
sin fecha
óleo sobre tela- 82 x 59 cm
Firmado en el ángulo inferior izquierdo.
Ingresó en 1923. Adquisición.



Nació el 18 de septiembre de l887, en la localidad de Bell Ville, provincia de Córdoba. Aunque vivió 34 años, no fueron escasas las huellas que dejó su producción en la historia del arte argentino, cumpliendo un papel fundamental en el marco del género de paisaje.
Probablemente se trasladó a Buenos Aires a una edad temprana ya que, durante los años 1907 y 1908 asistió a la ANBA para realizar cursos de dibujo. A posteriori, continuó su formación en talleres de enseñanza libre, optando por un tipo de educación artística alternativa a la oficial. La colmena, espacio orientado a la búsqueda del arte moderno antes que hacia una formación más convencional, recibió a estudiantes como Navazio.
En ese ámbito, su gran maestro fue Martín Malharro. La adhesión a las propuestas de ese artista, junto con la realización de un viaje a Italia luego de haber estudiado en la ANBA, constituyeron los pilares para el desarrollo de su producción.
Navazio se conectó con nuevos modos de manifestación del lenguaje pictórico y con una ideología fundada en la búsqueda de lo nacional. Sin embargo, es posible vislumbrar en sus obras una resignificación de todas las líneas de aprendizaje, haciendo de ellas una síntesis sumamente personal.
Como motivos, buscó referentes en los lugares cercanos a la capital. Los bosques de Palermo y el Jardín Botánico de la ciudad de Buenos Aires fueron algunos de ellos, siendo pocas las oportunidades en las que dirigió su mirada a sitios de otros países.
Influenciado por Malharro, se mantuvo pintando paisajes interesado por las sierras y valles cordobeses, inclinándose hacia un naturalismo luminarista.
Dentro de ese panorama se halla Álamos, obra probablemente realizada en el departamento de San Alberto, provincia de Córdoba. Esta imagen no es una mera representación descriptiva ya que fue una temática recurrente en las obras del artista. Se trata de un fiel registro de sus aportes a la pintura de paisaje local, elaborando una visión intimista a través de la dignificación de la naturaleza. Aquí, se buscó la vibración de los grises y de los colores fríos -verdes, azules, violetas-, oponiendo acentos naranjas. Estos últimos originan zonas de luz a través del recurso de la mancha, los cuales se disgregan apelando al uso de la perspectiva atmosférica.
Cabe destacar que la riqueza de su paleta no radica en la cantidad de tonos utilizados sino en el modo en que logró dar densidad a la atmósfera.
Ha realizado envíos a diversos salones, y participó en la Exposición Internacional de Arte del Centenario 1910.
Obtuvo el Premio Adquisición, MNBA 1918.
Falleció en Buenos Aires, el 23 de mayo de 1921.