Cesáreo Bernaldo de Quirós
(1881 - 1968)




Retrato del pintor Anderson
, sin fecha
óleo sobre cartón- 117 x 98 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1939. Donación del Gobierno de la Provincia de Santa Fe.





Flores, sin fecha
óleo sobre madera - 80 x 90 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1939. Donación del Gobierno de la Provincia de Santa Fe.



Proveniente de una familia tradicional española, nació el 27 de mayo de 1881 en Gualeguay, provincia de Entre Ríos.
En 1895 se trasladó a Buenos Aires para estudiar dibujo con el maestro español Vicente Nicolau Comanda. Luego continuó su formación en la SEBA con Reinaldo Giúdici y Ángel Della Valle. En ese momento se dedicó especialmente a pintar escenas relacionadas con el campo, las cuales cobijaban los recuerdos tanto de su niñez como de su adolescencia. En 1897 obtuvo una medalla de bronce, en un certamen realizado en La Colmena, espacio dedicado a fomentar los lenguajes modernos.
Más tarde, con la presentación de un paisaje, recibió el Premio Roma, beca que le permitió viajar a Europa para perfeccionar sus estudios. En 1900 partió hacia Italia, y un año después se hizo acreedor de una mención en la Exposición Internacional de Venecia, por su tela La vuelta de la pesca. En 1905 se vinculó con los pintores españoles Anglada Camarasa, Ignacio Zuloaga y Joaquín Sorolla. Un año después, el artista regresó al país y realizó una exposición en el salón Costa de la calle Florida. Conformó el Grupo Nexus, junto con Fernando Fader, Pío Collivadino, Carlos Ripamonte, Alberto Rossi y Justo Lynch.
A los miembros de esa agrupación los unió la necesidad de construir un arte nacional, encontrando en la representación del paisaje y en los tipos costumbristas las bases para fundar un discurso estético de pertenencia.
En 1910, participó en la Exposición Internacional del Centenario, donde obtuvo el Gran Premio y una Medalla de Oro.
Luego de regresar de Europa, a causa del desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial, entre 1915 y 1927 se recluyó a pintar en la estancia de los Sáenz Valiente, en Entre Ríos. Si bien su obra recibió la influencia de corrientes realistas de la pintura italiana y española de fines del siglo XIX, allí instalado centró su atención en otras cuestiones. Retomó el tema del campo, el gaucho y las montoneras, plasmando esos motivos en una pintura de fuerte carácter expresivo, colores violentos y composiciones grandilocuentes. La visión idealizada de tipos y escenarios de su provincia llevó al autor a la creación de una pintura de carácter nacional, en correspondencia con los postulados planteados por el Grupo Nexus. En ese sentido, el discurso plástico de Quirós tuvo su correlato en la literatura de Leopoldo Lugones, Florencio Sánchez y José Ingenieros.
En 1929 comenzó a presentar sus obras en las capitales europeas. Retornó a Argentina en 1936 y se instaló en Paraná. Probablemente, Retrato del pintor Anderson y Flores, pinturas pertenecientes a esta colección, daten de esa época. Momento en que sus telas adquirieron mayor serenidad y cierto tinte romántico. Características que se manifestaron principalmente en paisajes y retratos resueltos con un toque postimpresionista llevado a cabo mediante paletas claras.
Entre otras actividades vinculadas con el ámbito artístico, el artista proyectó importantes pinturas murales para el Jockey Club de Rosario y el Ministerio del Ejército. Se desempeñó como profesor en la Escuela Nacional de Artes Decorativas y fue Presidente de la ANBA.
Expuso su producción en Italia, España, Inglaterra, Francia, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Chile, Uruguay y Argentina. También participó en la Bienal de Venecia de 1952.
Obtuvo distinciones como: Premio Roma 1899, Medalla de Bronce, Exposición Internacional de Saint Louis 1904, Medalla de Oro, XVI Salón de Rosario 1937, Primer Premio, XXVII Salón Anual de Santa Fe 1950, Gran Premio de Honor, Primera Bienal Hispanoamericana de Madrid 1951.
Vivió en Vicente López, Provincia de Buenos Aires, los últimos veinte años de su vida. Murió el 29 de mayo de 1968.