Pedro Domínguez Neira
(1894 - 1970)




Naturaleza muerta
, 1929
óleo sobre tela- 65 x 91cm
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1930. Adquisición.



Nació en Buenos Aires, el 29 de junio de 1894.
En 1916 ingresó en la ANBA, egresando seis años más tarde como Profesor de Dibujo. Durante ese período comenzó a exponer sus trabajos en los salones oficiales. En 1921 recibió el Primero y Segundo Premio de Pintura, en el Salón Mutualidad de Estudiantes de Bellas Artes.
Su producción plástica atravesó momentos diferentes. En una primera etapa, centró su interés en la figura, la naturaleza muerta y, sobre todo, en el paisaje. En consecuencia, trabajó a plein air, realizando una pintura diáfana y llena de luz. Luego se inclinó hacia la utilización de un lenguaje menos riguroso, estilizando las formas y empleando un modo estriado para concebirlas. Los resultados de esas nuevas incursiones desembocaron en la construcción de obras que presentaron cierta rigidez mecanicista, alejadas de las emociones del artista.
No obstante, el viaje realizado entre los años 1929 y 1930 trajo aparejado un gran cambio en su estética.
Recorrió Alemania, Italia y España, radicándose en París. Se sitió sumamente atraído por el clima vanguardista y por la estética de Paul Cézanne. Asistió a los cursos dictados por André Lhote cuya influencia determinó definitivamente el rumbo de su obra, llevando su pintura hacia un proceso de abstracción de formas básicas. Desarrollo que puede observarse en las diversas naturalezas muertas que ha pintado.
Naturaleza muerta posee alguna de las características adquiridas durante su estadía europea. La construcción geométrica del cuadro, la síntesis formal y la calidad tonal se corresponden con los conceptos aprehendidos en los talleres parisinos y se evidencia la referencia estética a Cézanne. En esta obra, el espacio se crea por yuxtaposición y superposición de planos de color.
En 1930, tras su regreso a Buenos Aires, realizó una exposición en la Asociación Wagneriana. Ese mismo año participó en el primer Salón Anual de Pintores Modernos, junto con Aquiles Badi, Héctor Basaldúa, Norah Borges y Horacio Butler, entre otros artistas.
Al año siguiente, con Alfredo Guttero, Raquel Forner y Alfredo Bigatti, fundó el Taller Libre, donde se dictaron cursos libres de arte plástico, a la manera de los ateliers que habían conocido durante su estadía europea.
Ese espacio tuvo el propósito de formar una generación de pintores y escultores avanzados, ofreciendo los medios para desarrollar colectiva o independientemente las dotes personales.
En el marco de ese proyecto, Domínguez Neira estuvo a cargo de la sección de Pintura-Naturaleza muerta.
Después de esa experiencia ejerció la docencia en diversos establecimientos educativos entre los que se cuentan: la ENBAPP y el Consejo Nacional de Educación.
Obtuvo varios premios, destacándose: Primer Premio, Exposición Comunal de Artes Aplicadas 1925, Premio Estímulo, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1928, Tercer Premio, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1930, Premio Eduardo Sívori 1932, Primer Premio Municipal, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1939, Segundo Premio, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1940, Premio Adquisición, Salón de Santa Fe 1947, Premio Adquisición, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1948, y Premio Adquisición, XXVIII Salón Artistas Plásticos de Rosario 1949.
Poseen obra suya, entidades como el MMBAJBC, el MNBA, el MPBALP y el MPBARGR.
Murió en Buenos Aires, en 1970.