Fernando Espino
(1931 - 1991)




Pintura 44
, 1979
óleo sobre tela- 18 x 24 cm
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1982. Donación del artista.



Pintura 12

óleo sobre tela.18 x 25 cm
Ingresó al Museo Castagnino en 1982. Primer Premio Adquisición en el XLVIII Salón de Rosario



Pintura 50
, 1979
Firmada y fechada en ángulo inferior derecho
óleo sobre tela- 24 x 18 cm
Ingresó al Museo Castagnino en 1982. Donación del artista



Homenaje a Edith Zanutto

témpera- 100 x 50 cm
Ingresó al Museo Castagnino en 1980. Donación Sergio Zivieri



Pintor y dibujante nacido en Rosario, el 5 de octubre de 1931.
En sus primeros años de edad se radicó en Santa Fe. Allí desarrolló su trayectoria artística que comenzó en 1948, momento en que ingresó a la Escuela de Bellas Artes de Santa Fe. Luego tomó clases con el pintor Ricardo Supisiche.
En 1950 realizó un viaje a Córdoba y conoció a Lino Enea Spilimbergo, con quien intercambió diversas experiencias.
En 1953 obtuvo el título de Profesor de Dibujo, época en la que conoció a los integrantes del Grupo Litoral. Sin adherir al mismo, participó en las conversaciones y entabló amistad con Leónidas Gambartes y Juan Grela.
Desde 1947 realizó sus primeras exposiciones individuales.
En esa etapa, Espino desarrolló su obra con un lenguaje figurativo. No obstante, elementos como líneas curvas, formas circulares, una paleta reducida y ritmos lineales permanecieron en su producción posterior. Hacia 1954, su interés se centró en la estructura compositiva de la obra, manifestando un primer acercamiento a la iconografía americanista.
Durante los primeros años de la década del 60 insertó sus imágenes en el marco de las ordenaciones constructivas, manifestando las influencias del uruguayo Joaquín Torres García. El aspecto conceptual del Universalismo Constructivo lo condujo hacia una concepción diferente de la producción plástica, en la que se pusieron en juego las búsquedas acerca de lo latinoamericano.
Las influencias de Gambarles y su mundo iconográfico plagado de personajes relacionados con la hechicería, la brujería o diversas situaciones cotidianas aportaron una perspectiva diferente de lo sagrado, más orientada a lo sobrenatural, extraño y amenazante.
A partir de eso Espino elaboró una síntesis plástica con un repertorio pictórico de rasgos propios. Sumó recursos expresionistas e informalitas y eligió temas como el tiempo y el paisaje. Tanto el esgrafiado de los primeros planos -empleado para plasmar la sensación de vibración, profundidad o movimientos leves- como la utilización de texturas fueron recursos que enriquecieron el juego de contrastes dado por los materiales trabajados. Óleos, témperas, tintas y también restos de cenizas de cigarrillos o borra de café fueron algunos de ellos.
Su producción manifestó un cambio hacia 1973. Alejado de las premisas del Universalismo Constructivo, continuó su búsqueda en la vía de una síntesis totalizadora que lo condujese a la abstracción. Eludió los títulos que en obras anteriores hacían referencia a elementos del mundo natural, subrayando la gestualidad de los componentes formales. A estos lineamientos corresponde Pintura 44, perteneciente a esta colección.
Mediante el predominio de la mancha, la raya o el trazo aparentemente espontáneo, desarrolló un lenguaje sensible e intimista que determinó su producción. Utilizó una paleta de tierras, azules, blancos y grises, a la cual enriqueció con la incorporación del collage. La mayoría de sus obras fueron realizadas en serie y se caracterizaron por el tamaño reducido y el formato regular de los soportes.
Además de dedicarse a la producción plástica, ejerció el cargo de Profesor de Dibujo y Pintura, en el Liceo Municipal de la ciudad de Esperanza, y en el Liceo Provincial de Paraná. También formó parte del Personal Técnico del MPBARGR de Santa Fe.
Entre los premios más destacados, se hallan: Mención Honorífica, XXXVI Salón Anual de Artes Plásticas Rosario 1957, Primer Premio Adquisición, XXXIX Salón de Santa Fe 1962, y Segundo Premio Adquisición, XLVII Salón Anual de Santa Fe 1970.
Sus obras figuran en colecciones oficiales y privadas de las ciudades de Santa Fe, Rosario, Buenos Aires, Paraná, Concordia y Mendoza. También en Estados Unidos.
Luego de su muerte, su obra fue valorada por la crítica nacional y extranjera.
Falleció en la ciudad de Santa Fe, el 21 de diciembre de 1991.