Reinaldo Giúdici
(1853 - 1921)



Muchacho de la sierra, sin fecha
óleo sobre tela- 64 x 40 cm
Firmado en el ángulo inferior izquierdo.
Ingresó en 1942. Adquisición.



Nació en el pueblo de Lenno, Italia, en 1853.
A los 8 años de edad arribó a Montevideo, donde inició su formación artística en el taller de Juan Manuel Blanes, pintor uruguayo de historia. Luego se trasladó a Buenos Aires y concurrió durante dos años a la SEBA, teniendo como profesor a Francisco Romero.
Con el fin de perfeccionar sus estudios, en 1878 realizó su primer viaje a Europa, gracias a una pensión otorgada por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Al igual que la mayoría de los artistas que visitaron el viejo continente, Giúdici eligió a Italia como destino, por ser considerado el referente histórico artístico más importante.
En Roma, asistió al taller de César Maccari, pintor verista y conocido decorador inscripto dentro de la corriente italiana de los macchiaioli. Debido a las privaciones económicas sufridas allí, regresó al país a principio de 1880. No obstante, a fin de año regresó nuevamente a Europa gracias a otro subsidio provincial. Instalado en Venecia, tomó clases con Giacomo Favretto, cuya influencia se vio reflejada en su interés por la luz y el color.
Luego de recorrer Alemania y Suiza, llevó a cabo dos de sus obras más relevantes de esa época: La traicionada y La sopa de los pobres. Esta última, premiada en la exposición de Berlín de 1884. La intención de crítica que conlleva la misma responde a un contexto internacional de crisis, inscribiéndose dentro de un realismo de intención social. Sin embargo, en esa época también realizó una pintura de tipo costumbrista.
A mediados de la década del 80, el artista retornó a la Argentina. Al abrirse el siglo XX se inclinó hacia temáticas como el retrato y el paisaje.
Muchacho de la Sierra probablemente date de la época del Centenario, momento en el que se intentaron determinar los rasgos del arte nacional encontrados por muchos artistas en las costumbres y escenarios naturales de las diversas provincias del país. En esta obra, se observa la inquietud del autor por las nuevas tendencias pictóricas traídas de Europa, las cuales perfilaron su segunda etapa de producción. Allí, tanto el tema y el uso de colores más puros como el manejo de la luz dan cuenta del desarrollo de una pintura airelibrista, cuya espontaneidad y expresividad radican en el empaste y la pincelada suelta.
Además de pintar, fue docente en la SEBA y en la ANBA durante 35 años. También realizó trabajos decorativos en el Teatro Colón.
Mostró su obra en exposiciones nacionales e internacionales, en países como Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos.
En 1904 obtuvo la Medalla de Oro, en la Exposición Internacional de San Louis, Estados Unidos.
Su obra figura en las colecciones del MNBA, MMBAJBC y MMAAES.
Murió en Buenos Aires, el 30 de agosto de 1921.