Carlos Gorriarena
(1925)



Lobby rosado, 2002
acrílico sobre tela- 140 x 140 cm
Firmado y fechado en el cuadrante inferior izquierdo.
Ingresó en 2003. Donación del artista en el marco del proyecto de formación de la colección de arte argentino contemporáneo Castagnino/macro.



De importante trayectoria dentro del marco de la pintura contemporánea argentina, Gorriarena nació en Buenos Aires, el 20 de diciembre de 1925.
En su temprana juventud ingresó a la ENBAPP, teniendo a dos grandes maestros: Lucio Fontana en escultura, y Antonio Berni en pintura. Más tarde, abandonó dicha institución y continuó sus estudios en el taller de Demetrio Urruchúa.
Hacia 1960 concretó su primera exposición y, junto con otros artistas, fundó el Grupo del Plata. Viajó a Francia por invitación de la Michael Keroly Memorial y residió en Madrid en los años 70.
En esa época, luego de realizar una pintura de tipo naturalista e impactado por la estética de la Neofiguración, comenzó a distorsionar la figura humana con la intención de manifestar la situación social del país. Ya en los primeros años de dicho decenio, la realización de una producción de tinte político fue un hecho. La represión militar y la economía en decadencia formaron parte de un temario llevado a cabo por el artista mediante imágenes viscerales y desgarradoras. A partir de 1983 se produjo un cambio en su obra, ya que acentuó cualidades como la ironía y la sátira social en todos sus trabajos.
Hombre de convicciones políticas y éticas, Gorriarena construyó su propio lenguaje sin adherir a ninguna moda. Su poética personal, desarrollada en base a personajes y situaciones de la actualidad, se manifestó en elaboraciones pictóricas de gran formato. Cargadas de expresividad, esas obras adquirieron un plus de sentido, dado por el grado de compromiso asumido por el artista.
El color, la vibración de la pincelada y la incorporación de temas sociales conformaron su estética de denuncia frente a los sucesos del presente.
Lobby rosado se encuadra en esas características. Se trata de una obra en donde el aspecto narrativo queda afirmado por la presencia de una mujer que emerge desde las espesas paredes de color y materia. A partir del empleo de una estética grotesca, el autor apeló a una figuración de carácter sensible y simbólico. Modalidad que le permitió crear puntos de referencia con las circunstancias sociales. En este caso, convirtiendo a la obra en un espejo de la comedia del poder.
Entre otras presentaciones, participó en la III Bienal de Artes Gráficas de Cali 1976, Bienal de Medellín 1984, Primera Bienal de La Habana 1985, y en la Trienal de Milán 1995.
Además, realizó exposiciones individuales y colectivas en Buenos Aires, Washington, México, Venezuela, Milán, y en algunas ciudades de España.
Entre las distinciones recibidas figuran: Primer Premio, Unión Cardibe 1979, Segundo Premio de Pintura, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1985, Gran Premio de Honor, Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires 1986, Beca Guggenheim Memorial Fundation, Nueva York 1987, Mención de Honor, Segunda Bienal de Cuenca, Ecuador 1989, Premio Mejor Artista del Año, AACA 1990, y Premio Trabucco, ANBA 1993.
Vive y trabaja en Buenos Aires.