Alfredo Hlito
(1923 - 1993)



Efigie, 1978
acrílico s/ tela- 150 x 100 cm
Firmado y fechado en ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1983. Donación de la FJBC. Premio Rosario 1983.



Pintor, escritor y diseñador gráfico. Nació el 4 de mayo de 1923, en Buenos Aires.
En 1938 ingresó en la ENBAPP, permaneciendo hasta el año 1942. Año en que realizó el servicio militar.
Luego de su viaje a Europa, creó un taller con Eduardo Jonquières y Claudio Girola, en la zona del Riachuelo. En 1941, con este último y junto con Tomás Maldonado y Jorge Brito, siendo aún alumno de la carrera de Bellas Artes, firmó el Manifiesto de los Cuatro. Antecedente inmediato de la revolución constructivista que se desarrolló en Buenos Aires. La misma buscó condenar a la pintura figurativa dominante en el medio, por considerarla copia y derivación del Cubismo y del Expresionismo. En 1946, continuando esa fase de renovación estética, se inauguró la primera exposición de la Asociación Arte Concreto Invención, en el Salón Peuser. Además de Hlito y alguno de los artistas anteriormente mencionados, es posible nombrar a Raúl Lozza, Enio Iommi y Manuel Espinosa, como algunos de los integrantes de dicha agrupación. En ese mismo momento, el grupo definió su estética en el Manifiesto Invencionista, anunciando el fin del arte representativo bajo la necesidad de explorar las posibilidades de los signos plásticos esenciales: el color, la línea y el punto.
En el recorrido del artista, ese fue el período de mayor rigor en materia de lenguaje ya que, buscando la perfección matemática, limitó su expresión a formas geométricas y al uso del marco regular.
Ese mismo año se publicó la revista Asociación y el Boletín de la Asociación Arte Concreto Invención. Agrupación, esta última, disuelta en 1949. No obstante, con el movimiento Madí y el Perceptismo instauraron los inicios de los desarrollos del arte concreto en Argentina.
En 1950 Hlito emprendió su segundo viaje a Europa. En esa oportunidad recorrió Italia, Holanda y París. Conoció la obra de los maestros renacentistas y de Georges Vantongerloo. Visitó a Max Bill y a Frantisek Kupka. En aquellos lugares, su lenguaje se hizo más poético y la pintura adquirió mayor sensibilidad. Como producto de ello, de regreso al país en 1954, manifestó interés por los efectos cromáticos. Jugó con el color generando contrastes de luces y sombras a través de una paleta de verdes, ocres, azules y naranjas. Asimismo, incorporó como técnica el procedimiento puntillista.
A fines de la década, la producción desembocó en la problemática del tema. Trabajó con la serie Espectros durante cuatro años. En esas obras superpuso la materia cromática, a la cual diluyó a través de sistemáticas pinceladas que suavizaron la superficie pictórica.
En 1963, y por diez años, se instaló en la ciudad de México. Atraído por las monumentales obras antiguas y por las particularidades del lugar, comenzó a ejecutar la serie Efigies, con la que instauró otras derivaciones en su proceso. En la obra perteneciente a la colección, la imagen fue compuesta a partir de la yuxtaposición de diversos planos situados sobre un fondo desaturado, entablándose un juego de complementariedad, de acuerdo a los colores empleados. La delimitación entre la figura y el fondo, el uso de tintes quebrados y la pincelada explícita se presentan como factores característicos de la imagen, siendo la monumentalidad y la solidez sus aspectos sobresalientes. Tanto en esta obra como en el resto de las Efigies, Hlito eludió todo elemento superfluo mediante una suerte de depuración, predeterminando su tendencia al esquematismo.
En ese mismo período surgieron los Simulacros conformados por composiciones lineales abiertas, los cuales constituyen y penetran el espacio pictórico. En 1979 aparecieron los Iconostasis, obras en las que agrupó a las figuras en estructuras geométricas emblemáticas. Las series mencionadas hacen referencia a los temas que lo ocuparon hasta sus últimos tiempos.
Entre otras actividades, publicó textos y reflexiones en revistas especializadas.
En 1984 fue Miembro de Número de la ANBA, institución que editó su libro Escritos sobre arte al año siguiente.
Realizó exposiciones individuales y participó en muestras colectivas en Buenos Aires, Rosario, San Pablo, Río de Janeiro, México, Venecia, Washington, Zurich y Londres. Obtuvo el Premio Rosario 1983, Premio Di Tella a la Artes Visuales 1985, y Premio Consagración 1989, otorgado por el Ministerio de Justicia y Educación.
Falleció en Buenos Aires, en 1993.