Kenneth Kemble
(1923 - 1998)


El día y la noche, ca. 1978
acrílico sobre tela- 150 x 227 cm
Ingresó en 1978. Primer Premio Adquisición en el XLIV Salón de Rosario



Nació el 10 de julio de 1923, en Buenos Aires.
Desde 1950 concurrió al taller de Raúl Russo, quien lo introdujo en una pintura de rasgos clásicos.
En 1951 se radicó en París como becario del Gobierno Francés y se inscribió en el taller de André Lothe. Frecuentó la Academia Ranson y concurrió a la Grande Chaumière. También asistió al taller del escultor Ossip Zadkine.
En 1955 viajó a Estados Unidos, retornando al año siguiente. En aquel momento comenzó su etapa experimental, donde realizó sus primeros collages. Utilizó papeles, trapos, cortezas y otros materiales de desecho no convencionales e inusuales para el ámbito artístico porteño de mediados de los 50. Esas obras fueron presentadas en 1958, en el IV Salón de Arte Nuevo llevado a cabo en la Galería Pizarro. Las mismas marcaron el inició de su incursión en el Informalismo, tendencia de la cual fue uno de los principales precursores en el país. En aquella época se sucedieron diversas muestras individuales y colectivas de los artistas que adscribieron a la corriente informalista, manifestándose una rápida adhesión al movimiento.
Durante ese período, Kemble también trabajó en otra línea de producción, realizando una serie de pinturas en donde dibujó enormes signos negros sobre fondos blancos. En esas resoluciones se manifestó tanto su interés por la caligrafía japonesa -la cual indagó durante su estadía en Estados Unidos y en Europa- como las influencias de Robert Motherwell, a quien rindió homenaje en varias oportunidades. Esa vertiente productiva se manifestó en los trabajos que presentó en la Galería Van Riel, en julio de 1959, cuando se inauguró la muestra del movimiento informalista. Exposición que provocó gran estupor en el público contemporáneo, y en la que participaron también Enrique Barilari, Alberto Greco, Olga López, Fernando Maza, Mario Pucciarelli y Luis Wells, entre otros.
En 1960, el artista expuso una serie de óleos, collages y pinturas matéricas en la Galería Lirolay. Al año siguiente volvió a exhibir collages en la Galería Peuser pero, en esa ocasión, evocando a través de los materiales empleados el paisaje suburbano de las villas miserias, como lo hiciera Antonio Berni en su serie Juanito Laguna.
Ese mismo año se concretó una de las exposiciones más insólitas para la época. Se trató de la polémica muestra Arte destructivo que realizó en la Galería Lirolay. Allí, participaron algunos de los artistas antes mencionados. Bajo el signo de la provocación, le otorgaron un papel importante a la acción, convirtiendo esa experiencia en un antecedente de las manifestaciones del arte de acción de mediados de la década del 60.
Kemble comenzó a realizar, en 1962, trabajos en los cuales el contraste constituyó el concepto central de sus búsquedas: planos lisos de color contrapuestos a planos texturados, y geometría a tratamientos gestuales. De esa manera, su lenguaje se consolidó en la reafirmación de tres de las constantes que marcaron su producción posterior: los conceptos de oposición, ruptura y fragmentación.
Desde su regreso a Buenos Aires en 1965, su pintura se basó en un proyecto previo realizado mediante el recurso del collage, el cual le permitió el hallazgo de cruces inéditos entre materiales. El artista tomó esas composiciones como modelo y las proyectó sobre una tela de dimensiones considerables para luego pintarlas con acrílico. De ese modo, las pinturas constituyeron la visión ficticia de un collage. A ese conjunto de obras corresponde El día y la noche. Allí, el autor plasmó el interés por los juegos de opuestos, tanto desde el punto de vista formal como conceptual.
Entre otras actividades, desarrolló su vocación docente en la ESBAEC, desde 1962 hasta 1979, en la Cátedra de Pintura.
Expuso en países como Inglaterra, Chile, Argentina, Colombia y Estados Unidos. Además, participó en la VII Bienal de San Pablo 1963.
Recibió, entre otros: Primer Premio Municipal Manuel Belgrano 1972, Gran Premio de Honor, Salón Nacional de Bellas Artes 1992, Premio Eco Art, Río de Janeiro 1992, Premio FNA a la trayectoria 1995, y Beca Fundación Pollock Krasner 1997.
Murió en 1998, en Buenos Aires.