Fortunato Lacámera
(1887 - 1951)


Rincón de estudio (o Naturaleza muerta), ca. 1946
óleo sobre cartón- 56 x 79 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1946. Premio Adquisición de la Municipalidad de Rosario en el XXV Salón de Rosario.


Nació el 5 de octubre de 1887, en Buenos Aires.
En 1912 comenzó su formación en pintura. Mientras se ganaba la vida realizando otras actividades, tomó lecciones en la Sociedad de la Unión de La Boca. Allí, también concurrieron Benito Quinquela Martín y Arturo Maresca. Su maestro fue el pintor italiano Alfredo Lazzari. En 1913 abandonó el taller y la necesidad de un tutor.
En 1919 envió, por primera vez, sus obras al Salón Nacional. Desde entonces asistió a numerosos salones nacionales, provinciales y municipales.
A partir de sus variadas costumbres, tradiciones e ideologías, La Boca fue constituyéndose en un barrio de fisonomía particular, a diferencia de a otros sectores de Buenos Aires. En sus comienzos recibió el afincamiento de varios grupos étnicos: españoles, rusos, polacos, croatas, griegos e italianos. Su aspecto pintoresco estuvo dado por el paisaje ribereño: barcos de trabajo y botes anclados en las orillas del Riachuelo. Puentes y grúas, casas de chapa, mampostería de colores, y calles de aceras altas, estrechas y desniveladas. El barrio de La Boca forjó su propia identidad, la cual se vio reflejada en la actividad de instituciones culturales, mutuales y asociaciones. Entre ellas, el grupo El Bermellón, el Ateneo Popular de la Boca y la agrupación Gente de Arte y Letras Impulso, creada en 1940 por el mismo Fortunato Lacámera.
También hubo importantes publicaciones literarias y estéticas al respecto, las cuales proliferaron durante las primeras décadas del siglo XX.
El artista, -junto con Miguel Carlos Victorica, Benito Quinquela Martín, Eugenio Daneri, Miguel Diomede y Víctor Cúnsolo, entre otros- integró el conjunto conocido como pintores de La Boca. Todos ellos vivieron y trabajaron en dicho barrio, plasmando en sus telas los aspectos de la ribera del Riachuelo, siendo tal circunstancia la que los identificó como grupo.
En sus comienzos, Lacámera representó escenas al aire libre, rincones típicos, el Riachuelo y el paisaje aledaño, con pinceladas cortas, contrastes lumínicos y colores vibrantes.
A partir de la década del 30 pintó imágenes cada vez más sintéticas de la realidad. Las naturalezas muertas y los interiores mostraron el reducido tema que veía a través de la ventana del estudio. En esos cuadros, el paisaje boquense interactúa con el primer plano de los objetos del taller. Su paleta se tornó cada vez más oscura y austera, utilizando grises, ocres, verdes y marrones. Asimismo, su pincelada se volvió más translúcida y menos matérica. En algunas obras, el espacio de la tela fue invadido por una luz clara, filtrada por algún intersticio de la ventana del taller. De esa manera, el contraluz y la incidencia de la luz en los objetos comenzaron a formar parte de las temáticas, a las que el pintor les dedicó estudio y experimentación. En sus representaciones se pueden visualizar objetos de uso cotidiano realizados con un dibujo preciso y mensurado, de contornos definidos, y estructura nítida. También empleó potentes claroscuros, planos lisos, gamas bajas de ocres y grises. Con esos elementos le dio a sus obras un tratamiento espacial que respeta las ortogonales y acentúa la sugestión intimista de las composiciones, creando una atmósfera de equilibrio y reposo. Un mundo silencioso, quieto y solitario. A ese período corresponde Rincón del estudio.
En julio de 1950 realizó, en la Galería Antú, su última muestra individual en la que exhibió marinas y naturalezas muertas al óleo.
Además del ejercicio plástico, se desempeñó como docente en la Escuela Técnica de Oficios núm. 4.
Obtuvo el Primer Premio SEBA, l Salón Nacional de Artes Plásticas 1929, Primer Premio SEBA 1930, Premio de Acuarelistas, otorgado por la DNBA 1936, Segundo Premio, XXVI Salón Anual de Santa Fe 1949, Primer Premio, XXVII Salón Anual de Santa Fe, y Premio Eduardo Sívori , Salón Nacional de Bellas Artes 1950.
Murió en Buenos Aires, el 26 de febrero de 1951.