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Raúl
Lozza
(1911)
Nº 1062, 1996
acrílico sobre chapadur- 122 x 60 cm
Ingresó en 2002. Donación de Antonia Belizán de
Lozza.
Nació en Alberti,
provincia de Buenos Aires, en 1911.
Artista, publicista y ensayista. Comenzó a estudiar pintura a
los 14 años.
En 1928 realizó su primera exposición junto con sus hermanos,
y se trasladó a Buenos Aires para continuar con su educación
artística. Proyecto que se frustró por el golpe militar
llevado a cabo por el General José Félix Uriburu.
Mientras trabajaba, publicó ensayos en medios gráficos,
en los cuales manifestó la tendencia racionalista de su pensamiento.
Luego de afiliarse al PC, participó en publicaciones de varias
revistas literarias, junto con un grupo de intelectuales de la época.
En los años 40 nacieron diversas corrientes artísticas
que apostaron por la construcción de un arte no figurativo, de
raíz científica. Tanto la revista Arturo
-congregante de plásticos y poetas, aparecida en 1944- como la
Asociación Arte Concreto Invención determinaron ese momento
de ruptura con las propuestas artísticas vigentes.
Lozza, junto con sus hermanos y Alberto Molenberg, se separó
de la Asociación Arte Concreto Invención en 1974 para
fundar el Perceptismo, lenguaje en el cual indagó junto con Alfredo
Hlito, Tomás Maldonado, Lidy Pratti y Manuel Espinosa, entre
otros.
Como los movimientos anteriores, el artista desarrolló una línea
de producción contrapuesta a los mecanismos de representación
realista, rechazando también el efecto ilusorio del arte tradicional.
La base teórica fue fundamental para esos planteos destinados
a generar especificidad y autonomía en el ámbito pictórico.
Crear un objeto artístico, fuera de toda emotividad y figuración
significó otorgarle al mismo la capacidad de liberar el acto
perceptivo. A partir de ello, quedaron formuladas las premisas de su
producción: la elaboración de un sistema de estructura
abierta -que permitió borrar los límites de la obra impuestos
por el marco tradicional-, la consideración y puesta en práctica
del concepto de campo colorido -en reemplazo del término fondo,
impulsando el logro de una unidad única a partir de la fundición
de forma y color-, y el planteo de la cualimetría de la forma
plana, nacida de las matemáticas.
Además de esos postulados, el soporte fue considerado como parte
esencial en la producción. Razón por la cual, Lozza apeló
a integrar la pared con la obra a través de la construcción
de un muro portátil que proporcionó la superficie del
color indicado para cada resultante.
En la pintura Nº 1062, las formas se interrelacionan con la espacialidad
de la pared, integrando el conjunto pictórico. En ella, toda
huella o manifestación expresiva del pincel queda anulada, conformándose
con planos lisos de pulidos de colores.
En 1949 se llevó a cabo la primera exposición del grupo,
dando a conocer el Manifiesto Perceptista. Las bases teóricas
se difundieron a través de la revista Perceptismo, publicándose
siete números entre octubre de 1950 y julio de 1953.
Con una visión utópica, este artista apostó a un
cambio de actitud en el arte, en función de uno en la sociedad.
Utopía que siguió planteando a lo largo de su recorrido.
Ha dictado conferencias sobre pintura concreta y arte argentino tanto
en el país como en el extranjero.
En 1993 fue declarado Ciudadano Ilustre de su ciudad natal.
Expuso sus obras en galerías, museos y bienales en diversos países
del mundo, entre los que se hallan: Argentina, Brasil, Chile, México,
Ecuador, Colombia, España, Inglaterra, Suiza, Alemania, Francia
y Estados Unidos.
Obtuvo entre otras, las siguientes distinciones: Medalla de Oro de la
Cámara de Diputados 1971, Premio a la Mejor Trayectoria, AACA
1986, Premio Don Quijote y Sancho, ICI 1989, Premio Palanza 1991, Diploma
al Mérito y Estatuilla de Platino, FK 1992, y Gran Premio Consagración
Nacional, Secretaria de Cultura de La Nación 1993.
Vive y trabaja en Buenos Aires.
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