Eduardo Mac Entyre
(1929)



Desplazamiento sobre azules, 1986
acrílico sobre tela- 100 x 140 cm
Ingresó en 1986. Donación de la FJBC. Premio Rosario 1986.



Pintor, diseñador industrial y publicista. Nació el 20 de febrero de 1929, en Buenos Aires.
En 1945 incursionó en el campo del arte a través del estudio progresivo de técnicas y estilos. Copió pinturas y dibujos de maestros como Piero de la Francesca, Jean Baptiste Chardin, Miguel Ángel y Jean Ingres. Se interesó por el claroscuro, técnica que lo llevó a analizar la incidencia de la luz en los objetos. Preocupación que se proyectó en sus etapas posteriores de producción.
Los trabajos tanto de Paul Signac y Georges Seurat como las obras cubistas de George Braque fueron los caminos que lo condujeron al campo de la no figuración.
En la obra de Mac Entyre se puede observar una prolongación de los postulados concretistas desarrollados en Argentina que él mismo enriqueció al investigar los valores fundamentales de la percepción.
En un primer momento optó por una circunferencia segmentada en su centro y provista de ondas semicirculares.
En 1958 realizó su primera muestra individual en la Galería Rubbers. Allí, presentó composiciones geométricas con líneas blancas que conformaron circunferencias en aparente desplazamiento, superpuestas a rectas y curvas sobre un fondo uniforme de color.
Por entonces, el artista frecuentó a los pintores Miguel Ángel Vidal, Ramón Baudés Gorlero e Ignacio Pirovano, quienes intercambiaron correspondencia con Georges Vantongerloo. Con ellos compartió comentarios en torno a las estéticas de los artistas concretos, al movimiento Madí y a la Bauhaus.
En 1959, junto con Vidal y Pirovano, formó parte del grupo de artistas adherentes al Arte Generativo, el cual tomó los elementos de la estética concreta pero manifestando mayor interés por las búsquedas cinéticas.
A partir de 1965 utilizó un rombo vertical seccionado longitudinalmente para quebrar el espacio bidimensional. Ese cambio también se manifestó en la paleta ya que al ascetismo cromático dado por óleos amarillos, azules y negros le sucedió la alternancia de los mismos con nuevos tonos acrílicos. Asimismo, reforzó la sensación de velocidad y desplazamiento, aplicando el símbolo del torbellino para sobreimprimir circunferencia sobre circunferencia.
En un período posterior de experimentación, Mac Entyre realizó montajes con planchas acrílicas, madera y pintura. Además, retornó a la simplificación del diseño, donde la sombra pasó a tener un rol importante. Aportó nuevas instancias al Arte Generativo, al plantearle al espectador la oportunidad de transformar la obra.
En 1969 incorporó otras variantes. Dividió el rectángulo plano en sectores, generando alguna modificación en las circunferencias presentes en cada uno de ellos. Un año más tarde, insistió en la desintegración de los círculos, surgiendo otras inquietudes técnicas que lo llevaron a realizar serigrafías y pinturas en relieve. También ensayó el blanco sobre blanco, al tiempo que la luz conquistó espacios más grandes en sus obras a través de la incorporación de áreas de tonalidades más altas.
Por otra parte, dos hechos trascendentes señalaron el apogeo del espacio-tiempo-movimiento en el campo de la industria, la ciencia y la estética, en la posterior década del 70. Los mismos fueron las conquistas espaciales de 1961, y la aparición de la televisión en colores, en 1966.
Esos episodios conmovieron radicalmente al artista, motivando la desaparición del círculo y la circunferencia como signos icónicos predominantes en sus pinturas. De allí en más utilizó curvas que, deslizadas en el espacio bidimensional, determinaron órbitas en fuga. Dentro de ese grupo de obras se encuentra Desplazamientos sobre azules. En ella se manifiesta cierta preocupación lumínica que deja al descubierto el modo de apropiación de algunos elementos del arte óptico. Principalmente, los efectos vibratorios de luz, los espacios coloreados de notable profundidad, la representación ilusoria y el ritmo dinámico de la estructura. Mediante el empleo de un lenguaje visual puro, el autor logró crear una imagen liberada de la anécdota cuyas formas y colores poseen expresión propia.
Fue designado asesor para la Bienal de Venecia y de San Pablo.
Participó en numerosas exposiciones tanto en el país como en el exterior.
Sus obras forman parte de distintas colecciones de varios países de América Latina, Estados Unidos y Europa.
A lo largo de su trayectoria artística, recibió diversas distinciones. Entre ellas, el Primer Premio, Exposición del 50° Aniversario, MNBAJBC 1987.
Vive y trabaja en Buenos Aires, en el barrio de Barracas.