Víctor Magariños
(1924 - 1993)



Sin título, 1970
tinta sobre papel- 22,5 x 29 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 2003. Donación de Adolfo Nigro en el marco del proyecto de formación de la colección
de arte argentino contemporáneo Castagnino+macro.



Nació el 1 de septiembre de 1924, en Lanús, Buenos Aires.
Cursó sus estudios en la ENBAPP.
En 1946 fundó el Grupo Joven, integrado por pintores de su generación como Diana Chalukián y Alfredo Carracedo.
Durante su primera etapa de producción, entre los años 40 y 50, realizó estudios sobre paisajes, retratos y naturalezas muertas.
En 1951 llevó a cabo la primera exposición individual en la Galería Juan Cristóbal del Instituto de Arte Moderno de Buenos Aires. Año en el que recibió una beca del Gobierno Francés para proseguir su formación en París. Una vez allí, se relacionó con Fernand Léger, Georges Vantongerloo y Max Bill.
El contacto con esos artistas incidió en los cambios progresivos de su lenguaje. Se interesó por las posibles aproximaciones entre el arte y el campo de la física, la astronomía y otras ciencias. De esa manera comenzó a reducir los elementos plásticos empleados, eliminando toda referencia de la realidad. Paso necesario para su inserción definitiva en el campo de la abstracción.
A pesar de haber elegido esa modalidad, en un medio en el que las vanguardias concretas habían alcanzado un lugar importante en el campo artístico, Magariños desarrolló su producción al margen de esas tendencias. Más bien, su intención fue reflejar en la imagen una visión contemporánea del cosmos y sus relaciones.
En 1967 se instaló definitivamente en Pinamar, provincia de Buenos Aires. Simultáneamente a la producción plástica realizó diseños de mesas, lámparas, vidrieras, tapices, cerámicas y vitrales para subsistir.
El dibujo fue otra de las vertientes que le permitió explorar las posibilidades formales dadas por el plano y las relaciones establecidas entre los elementos que interactúan en él. También llevó a cabo trabajos con otras técnicas: monocopias, fotogramas y collages.
Sin título pertenece a la década del 70, momento en que el artista experimentó con las tensiones generadas a partir de puntos o pequeñas superficies de color sobre planos blancos, como si fuesen campos magnéticos.
En los años 80 utilizó en sus composiciones elementos sígnicos mínimos vinculados a las matemáticas. A la fragmentación y multiplicación de dichos elementos, el artista sumó otros. Entre ellos, cruces, puntos y segmentos que al modificar su tamaño, se transformaron en formas de colores puros.
Además de su labor plástica, enseñó pintura en la ENBAMB durante el período 1958-1962. Publicó manifiestos y otros escritos que tuvieron amplia difusión, muchos de ellos, distribuidos en forma de volantes y panfletos. También escribió artículos periodísticos, y en 1982 la Fundación Pirovano editó su libro El Arte Cosmológico más allá de las últimas tendencias, que integra los escritos de Vantongerloo.
En 1958 fue declarado Presidente del Comité Argentino de la AIAP dependiente de la UNESCO. En 1987 fue nombrado Socio Honorario de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos, Filial Cuenca y Costa Atlántica. Además, recibió el título de Miembro Académico con Medalla de Oro, de la Academia Italiana Delle Arti e del Lavoro , en 1980.
Realizó exposiciones individuales y colectivas en Venezuela, Argentina, Bélgica, Estados Unidos, Canadá, Holanda y Suiza.
En 1956 participó en la XXVIII Bienal de Venecia y, en 1969, en la X Bienal Internacional de San Pablo.
Obtuvo distinciones a nivel internacional y nacional como: Premio Prins ANBA 1947, Premio Milano, MAC de Milán 1988, Premio Centauro de Oro, Academia de Artes, Italia 1988, y Premio de la FK a la trayectoria en Artes Plásticas 1992.
Su obra forma parte de colecciones privadas y públicas tanto del país como del exterior.
Murió el 5 de septiembre de 1993, en Pinamar.