Marta
Minujín
(1943)
Pintura,
1961
técnica mixta sobre madera- 129 x 110 cm
Ingresó en 1964. Donación del FNA.

La venus apocaliplíptica fragmentándose tiempo infinito
materiales mixtos- 70 x 46 x 25 cm
Ingresó en 2003. Donación de la artista en el marco del
proyecto de formación de la
colección
de arte argentino contemporáneo Castagnino+macro.
Nació
el 30 de enero de 1943, en Buenos Aires.
Cursó estudios de arte en la ENBAMB, ENBAPP y ESBAEC.
Durante el siglo XX, los nuevos lenguajes y los cuestionamientos lanzados
hacia el ámbito artístico oficial conformaron un clima
vanguardista, alcanzando su máxima tensión en la década
del 60. La rápida propagación de ciertas tendencias
-Informalismo, Minimalismo, Conceptualismo, Land Art, Pop Art y el happening-
posibilitó el desarrollo de un proceso de ruptura con la concepción
de arte en vigencia. Al mismo tiempo, nacieron instituciones destinadas
a propagar la legitimidad de las mismas. Una de ellas fue el ITDT que
promovió gran cantidad de exposiciones con importantes concursos
nacionales e internacionales.
Minujín vivió inmersa en ese marco contextual, participando
activamente de las propuestas vanguardistas desarrolladas en esa época.
Durante los años de formación mostró gran interés
en los nuevos lenguajes. Particularmente, por la obra de Alberto Greco.
Entre 1957 y 1958 presentó en muestras colectivas una serie de
óleos y dibujos. Pintura corresponde a ese período de
producción plástica. En ella se visualiza tanto la temprana
adhesión al Informalismo como la jerarquía que le otorgó
a la densidad de la materia pictórica, antes que al color o a
los efectos lumínicos. La riqueza de las texturas que emergen
de la superficie determina un juego de indefinición formal que
pone al descubierto la presencia física de los componentes del
cuadro, posibilitando otra concepción de obra de arte. En este
sentido, se trata de una construcción que, si bien conserva el
formato rectangular del soporte, manifiesta la necesidad de exceder
el plano bidimensional para tomar distancia de la estructuración
geométrica, propia de su formación académica.
En 1961 comenzó a incursionar en el Pop Art, y junto con Rubén
Santantonín, presentó un conjunto de cuadro-objetos. En
el mismo año, el FNA le otorgó una beca que le permitió
radicarse en París. Una segunda beca cedida por el Gobierno de
Francia prolongó su estadía hasta 1963. En esa ciudad
se relacionó con artistas de diversas orientaciones. Entre ellos,
Niki de Saint- Phalle, Jean Tinguely, Christo, y Robert Rauschenberg.
Durante ese proceso de investigación en el área del Pop
Art, descubrió una veta original para saltar definitivamente
del plano a la tridimensión. En 1962 comenzó a trabajar
con sus estructuras habitables cubiertas con colchones encontrados entre
los desechos de los hospitales parisinos. Ese mismo año realizó
las primeras performances y obras efímeras junto con Dalila Puzzovio,
Santantonín y Zulema Ciordia.
Su interés en las ambientaciones y las performances la condujeron
al happening. Modalidad que ella misma introdujo en el arte argentino,
manifestando tanto una visión del proceso social como fenómeno
de cambio continuo como una concepción de la relación
obra-espectador, fundada en el contacto inmediato y la participación
activa.
Trasladada a Nueva York y en contacto con la vanguardia norteamericana,
su obra se volcó hacia los medios de comunicación. Por
entonces integró el cuerpo de profesores del área de nuevos
medios, de la Universidad de Nueva York.
Durante la década del 70 dividió su estadía entre
Estados Unidos y Buenos Aires. Luego del largo período de obras
efímeras, regresó a la escultura. Se integró a
los debates posmodernos, aunándose a las tendencias que intentaron
recuperar las artes tradicionales desde una mirada contemporánea.
Partiendo de un estudio sobre las obras clásicas greco-romanas,
reprodujo diversas piezas en yeso y bronce. Posteriormente, las fragmentó
para otorgarles movilidad, liberándolas de su estatismo. Dentro
de ese período, se ubica La venus apocaliplíptica fragmentándose.
En esa época también retomó la pintura. Exhibió
en Buenos Aires un conjunto de óleos. Algunos con motivos eróticos,
de factura minuciosa y prolija modulación de tonos. No obstante,
continuó llevando a cabo eventos, ambientaciones y performances
hasta la actualidad.
Realizó exposiciones individuales y colectivas en numerosas ciudades
del mundo. Entre ellas, Buenos Aires, Tokio, París, Nueva York,
Washington, Los Ángeles, Miami, Cali, Medellín, Madrid,
Santiago de Chile y Londres.
Recibió el Premio Nacional, ITDT 1964 y la Beca Guggengheim 1966,
entre otros reconocimientos.
Vive y trabaja en Buenos Aires.
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