Manuel Musto
(1893 - 1940)


Rincón del taller, 1927
óleo sobre tela- 90 x 90 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1941. Sucesión Manuel Musto.




Retrato del pintor A. Schiavoni
, 1930
óleo sobre tela - 90 x 90 cm
Firmado en el ángulo superior derecho.
Ingresó en 1931. Adquisición.




La cortina verde, 1937
óleo sobre tela- 94 x 125 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1941. Sucesión Manuel Musto.



El peralito en fiesta, 1939
óleo sobre tela- 115 x 115 cm
Firmado y fechado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1941. Sucesión Manuel Musto.


Nació el 16 de septiembre de 1893, en Rosario.
Asistió a la Academia Fomento de Bellas Artes dirigida por el pintor italiano Ferruccio Pagni.
En 1914 emprendió un viaje a Europa junto con Augusto Schiavoni, radicándose en Italia para continuar sus estudios con Giovanni Costetti. Allí, recibió influencia del macchiaiolismo italiano, el cual se fundió en su obra con ciertos conceptos del naturalismo luminarista tradicional.
Si bien los iniciadores de la pintura manchista italiana -Giovanni Costa y Giovanni Fattori- ya habían muerto, persistía la influencia del más original movimiento de la pintura ochocentista. Se trató de un realismo buscado en la naturaleza, capaz de reproducir las impresiones de la misma por medio de tonos colorísticos. La mancha
-síntesis de dibujo y color- construyó la imagen con un concepto diferente al del Impresionismo francés, el cual buscó el color-luz. Es decir, que la forma se definió en el color cuyo tono dio el sentido a la distancia y a la idea de espacio.
Musto expuso sus trabajos en Milán, en 1914. Un año más tarde lo hizo en Florencia y con gran éxito. No obstante, la muerte de su padre lo obligó a regresar a Rosario, a dos años de su partida.
Se estableció en la quinta Landó y luego en el barrio de Alberdi, donde compartió su casa junto con Pagni, su antiguo maestro. Envió sus obras al Primer Salón de Otoño realizado en 1917, instancia en la que también participaron Emilia Bertolé, Alfredo Guido y otros reconocidos artistas de la época. En esos años compró una quinta en Saladillo en la que se asentó definitivamente. Casi recluido, cambió sus paisajes de la pampa agrícola por los de su propio huerto y gallinero o por rincones de su atelier. En Rincón del taller, el autor mantuvo su vocación naturalista, profundizando en el marcado de los contornos, necesarios por la voluntad descriptiva de la obra. La escena se encuentra definida por una paleta de azules, evocadora de cierta nostalgia característica de sus interiores.
Considerada de gran importancia a nivel local y nacional, en las primeras décadas del siglo XX, su pintura respondió a la necesidad de actualización, planteando una ruptura con la práctica pictórica académica.
En 1931 fue designado jurado del XIII Salón de Rosario. Razón por la cual su Retrato del pintor A. Schiavoni quedó fuera de concurso, pese a ser uno de los más logrados retratos de su producción. En esta obra -resuelta con una paleta de colores puros y con un encuadre moderno- representó a su amigo, de sombrero y rodeado de bastidores. A la derecha, puede observarse la paleta que el mismo Musto utilizó para realizar esta obra.
Ese mismo año, luego de una intensa actividad artística, volvió a Europa y se radicó en San Giminiano, Chiavari y Varese, regresando a su ciudad natal en 1933.
El tema del paisaje le permitió exponer cierta sensualidad de colorista. De empastes pronunciados y pincelada opulenta, sus telas revelaron la pasión de su oficio. Sus escenarios naturales, de paletas claras y de atmósferas vibrantes, se mostraron plenos de luz. El peralito en fiesta, inscripta en ese contexto, revela cierta proximidad a las preocupaciones luminaristas, cercanas al Impresionismo.
La cortina verde forma parte de su producción de desnudos en interiores. En ella, con algunas innovaciones compositivas y el espacio resuelto con diagonales, olvidó la mancha y trabajó con planos de colores contrastantes.
Al momento de su muerte, legó tanto sus telas como su casa a la Municipalidad de Rosario. Por eso es que hoy, la colección del MMBAJBC cuenta con una cantidad importante de obras de su autoría gracias al cumplimiento de su voluntad. Asimismo, su vivienda funciona como una Escuela de Artes y Oficios que lleva su nombre.
En 1925 fue elegido por la UNLP para integrar una muestra que se expuso en Londres, Madrid, París y Roma.
Entre las distinciones recibidas se hallan: Medalla de Oro al Mejor Conjunto por cinco telas, MNBA 1925, Primer Premio, Salón Nexus de Artistas Rosarinos 1926, Premio Eduardo Sívori, MNBA 1927, y Medalla Ovidio Lagos 1939.
Murió el 12 de septiembre de 1940, en Rosario.