Luis
Felipe Noé
(1933)
Deconstrucción
de la memoria (perteneciente a la serie Recuerdos del olvido),1998
técnica mixta sobre tela- 180 x 189 cm
Ingresó en 2000. Donación de la FJBC. Premio Rosario 2000
Nació
en Buenos Aires, en 1933.
En 1951 ingresó a la Facultad de Derecho. Paralelamente, concurrió
al taller de pintura de Horacio Butler. En 1955 abandonó sus
estudios universitarios y se inició como periodista.
Hacia principios de la década del 60, en plena coyuntura vanguardista
y agotado el entusiasmo por el Informalismo, Noé -junto con Rómulo
Macció, Ernesto Deira y Jorge de la Vega- formó el grupo
Otra Figuración, hito en la historia del arte argentino.
La primera presentación del grupo fue llevada a cabo en una exposición
organizada en la Galería Peuser. A sus integrantes los unió
la necesidad de rescatar la libertad de la figura realizando una pintura
más humanizada. Al mismo tiempo, pretendieron reflexionar sobre
la existencia sociológica.
A partir de allí, Noé emprendió una etapa de libertad
creativa, experimentando con los formatos y los materiales pictóricos.
Colores brillantes y fundidos, manchas y efectos de relieve incontrolados
se manifestaron en sus telas.
Luego comenzó a cobrar importancia la figura del sujeto, y el
contexto del cuadro empezó a perder su unidad. De esa manera,
el artista buscó asociar la pintura a la realidad, culminando
en imágenes en las que el caos se opone a todo convencionalismo
compositivo.
A partir de 1965, el artista consideró que el marco rectangular
del cuadro centraba la imagen. Entonces advirtió la necesidad
de recortarlos, vaciarlos y distribuirlos por el espacio. Ese mismo
año publicó su primer ensayo titulado Antiestética.
Allí, elaboró los conceptos de libertad en la creación
artística y dejó asentada su concepción del caos
como el verdadero orden cósmico.
Hacia mediados de los 70 retomó la pintura con obras que tematizaron
la conquista de América y los problemas de la marginalidad aborigen.
En 1976 se trasladó a Nueva York, donde vivió hasta 1987.
En Deconstrucción de la memoria, el tema continúa siendo
el sujeto, sus recuerdos y las transformaciones sufridas durante la
existencia. El tratamiento de la materia, el gesto de la pincelada y
el uso del grafismo hacen referencia a esa desintegración de
la unidad, característica del autor.
Además de su dedicación a la pintura, realizó trabajos
como crítico y teórico de arte en diversos diarios y revistas.
En 1985 fue invitado, junto con los otros artistas de la Neofiguración,
a exponer en el Sector Histórico de la Bienal de San Pablo.
Realizó más de cincuenta exposiciones individuales en
distintas ciudades de la Argentina y del exterior. Entre ellas, Madrid,
Nueva York, París, Bruselas, Tokio, Santiago de Chile, Lima,
Bogotá, Quito, México, Caracas, Asunción y Río
de Janeiro.
Entre múltiples distinciones, se hallan: Beca del Gobierno de
Francia 1961, Premio Nacional Di Tella 1963, Beca Fundación Guggenheim
1965-1966, Premio Arlequín de Oro, Fundación Pettoruti
1966, Mención de Honor, Bienal Internacional de Grabado, Tokio
1968, Premio Fortabat 1986, Diploma de Honor Konex 1992, Gran Premio
de Honor, FNA 1997 y Premio Cámara de Representantes República
Oriental del Uruguay, Bienal Interdepartamental del MERCOSUR 1997.
Su obra forma parte de importantes museos y colecciones privadas de
Argentina y del extranjero.
Vive y trabaja en Buenos Aires.
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