Alberto Pedrotti
(1899 - 1980)



Andante cantábile, sin fecha
óleo sobre chapadur- 70 x 60,5 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Ingresó en 1987. Testamento de Alberto Pedrotti.


Pintor autodidacta nacido en Rosario, el 28 de agosto de 1899.
A los 14 años de edad realizó ilustraciones para diarios y revistas de la ciudad, marcando tempranamente su predisposición hacia las artes visuales. Finalizada la escuela secundaria estudió Medicina y llegó a colaborar con renombrados cirujanos en el Sanatorio Británico de su ciudad natal. No obstante, afectado por la tuberculosis debió abandonar la carrera faltando poco tiempo para completar sus estudios.
Con el fin de recobrar su salud se radicó en Córdoba. Hecho que le permitió reconsiderar su vocación artística. Allí conoció a Fernando Fader, artista también asentado en las sierras cordobesas a causa de la misma enfermedad. Luego de varias visitas al maestro comenzó a elaborar una serie de apuntes, tanto de los paisajes como de la capilla de Tanti. De esa manera inició su carrera como pintor.
En 1928 realizó su primer envío al X Salón de Otoño de Rosario. Ese mismo año concretó un viaje a Europa, estudiando pintura tanto en Italia como en Francia. Influenciado por ciertos aspectos del Cubismo, la producción de esa época plasmó las intenciones constructivas del autor mediante la utilización de un lenguaje que se inclinó hacia la geometrización de las formas. De regreso a la Argentina y desde 1932, Pedrotti se dio a conocer al público como un pintor post-cubista, con una pintura dotada de un sentido de síntesis y rica en materia.
Por entonces, también fue invitado por Emilio Pettoruti para exponer en La Plata, junto con Gustavo Cochet y Santiago Minturn Zerva.
En los años 50, con Juan Grela, Hugo Ottmann y Leónidas Gambartes, entre otros, fue miembro fundador del Grupo Litoral, teniendo una participación moderada hasta su disolución. La agrupación ejerció gran influencia en el desarrollo cultural de la ciudad, logrando trascender el ámbito artístico local. En parte, ese logro se debió a la libertad estilística que tuvo cada uno de los miembros.
Durante ese período, Pedrotti despojó su obra de cierto carácter sensible, otorgándole a la misma mayor racionalidad. Colores, planos y líneas configuraron la base estructural sobre la cual el artista construyó la imagen.
Andante cantábile, como todas sus obras, no escapa a ciertos rasgos del lenguaje cubista aprehendidos durante su estadía europea. Aunque con ciertos indicadores espaciales de tridimensionalidad, esta obra pone a foco la inclinación del artista hacia la abstracción. En ella, el autor configuró cada zona de la composición a través de una paleta de azules y amarillos colocados en forma plana. Con un trazo suelto pero firme, las líneas de contorno terminan de constituir la imagen, donde se hace notable su poder de síntesis.
La producción plástica del artista maduró con el correr de los años y a lo largo de su trayectoria ha realizado más de 700 trabajos. Asimismo, sintiendo gran atracción por su ciudad, en contadas ocasiones pintó sus rincones, por lo que en varias representaciones urbanas, el incremento de los detalles puso de manifiesto la voluntad descriptiva del autor.
Realizó numerosas exposiciones individuales y colectivas, recibiendo más de una veintena de distinciones, entre las que cabe mencionar: Medalla de Oro, XXIII Salón de Rosario 1944, y Premio de Honor, XXXVI Salón Anual de Artes Plásticas Rosario 1957.
Se halla representado en las colecciones del MPBAPEM, del MPBAEC, del MMAVSJDC, y del Colegio Nacional Nº 1 de Rosario.
Falleció en Rosario, el 5 de mayo de 1980.