Emilio
Pettoruti
(1892 - 1971)
Calle
de Milán, 1919
óleo sobre tela- 96 x 50 cm
Firmado en el cuadrante inferior izquierdo.
Ingresó en 1927. Adquisición.

El pintor Xul Solar,
1920
óleo sobre cartón- 43 x 35 cm
Firmado y fechado en el ángulo superior izquierdo.
Ingresó en 1927. Donación de la Municipalidad de Rosario.

Marú, 1937-38
óleo sobre tela- 180 x 72 cm
Firmado y fechado en el ángulo superior izquierdo.
Ingresó en 1943. Premio Adquisición en el XXII Salón
de Rosario.
Núm. de registro: 1149
Núm. de inventario: 46170-09
Nació
el 1º de octubre de 1892, en La Plata.
Se inició en la pintura junto con su abuelo. A posteriori concurrió
a la Academia de Bellas Artes de su ciudad natal.
En 1913 viajó a Italia, radicándose en Nápoles.
Visitó la muestra Exposición de Arte Futurista Lacerba
en Florencia, donde conoció a Filippo Marinetti, Carlo Carrà,
Humberto Boccioni, y a otros artistas con los cuales entabló
amistad.
En 1909 se publicó el primer Manifiesto Futurista escrito por
Marinetti. Ese fue su primer contacto con obras de vanguardia, que lo
impulsaron a trabajar en diversas direcciones con el fin de encontrar
nuevos planteos para su producción.
La formación de Pettoruti en Florencia continuó siendo
autodidacta, a excepción de un curso tomado con Augusto Giacometti
y un breve paso por el Reggio Instituto delle Belle Arti. Su interés
por el arte de vanguardia se alternó con el estudio de las composiciones
de los florentinos primitivos cuatrocentistas.
En 1916 realizó su primera exposición individual, y conoció
a Xul Solar, de quien realizó un retrato presentado en dicha
muestra. Al año siguiente se instaló en Roma. Allí,
forjó amistad con Argengo Soffici y Giorgio De Chirico.
Por entonces, el artista planteó en su obra el problema de la
dinámica y el movimiento pero no en el mismo sentido que los
futuristas. Más bien, consideró ambos conceptos como ideas
abstractas, libres de toda objetividad. La búsqueda de una luz
autónoma, no fundada en el natural, constituyó otra de
sus reflexiones derivando en una preocupación recurrente dentro
de su producción.
De 1920 es El pintor Xul Solar, segundo retrato de su amigo, que se
halla estrechamente relacionado con el realizado en 1916. Esta obra
se estructura a partir de formas geométricas variables en su
tamaño, que se superponen creando transparencias de color, y
evocando los rasgos del retratado a través de formas facetadas
y la utilización de la luz, en algunas zonas del rostro.
Calle de Milán corresponde al mismo período europeo. Se
manifiesta el retorno al orden de las formas, logrado a través
un refinamiento de los medios expresivos empleados. En esta ocasión,
el autor ha resignificado la geometría a partir de un adecuado
y armonioso uso del color, la línea, la fragmentación
de la composición y el uso de la perspectiva múltiple.
Pettoruti regresó a Buenos Aires en 1924 con la idea de retornar
a Europa para instalarse definitivamente en París. No obstante,
su estadía en el país fue definitiva.
Apenas llegado del viejo continente, el artista se puso en contacto
con los integrantes del Grupo Martín Fierro, que en la Argentina
de los años 20 representaba al movimiento moderno, concentrando
escritores, poetas y artistas.
Realizó una muestra en la Galería Witcomb, donde presentó
obras decididamente vanguardistas para la época, las cuales provocaron
uno de los escándalos más prominentes para estudiar el
impacto de los nuevos lenguajes en el campo artístico porteño.
La revista Marín Fierro encarnó el frente de su defensa
luego de la exposición.
Marú representa la figura de un arlequín, personaje incorporado
a la temática del autor desde 1927. Esta pintura se encuentra
estructurada a partir de planos geométricos de colores que se
superponen, creando volúmenes, transparencias y ritmos. La utilización
de dichos elementos del lenguaje plástico define perfiles y sombras
en perspectivas engañosas, las cuales evocan el movimiento del
arlequín y generan el espacio que contiene al mismo.
Realizó numerosas exposiciones individuales y colectivas tanto
en el país como en el exterior. Ha participado en la XII edición
de la Bienal de Venecia.
Recibió entre otros, el Premio Continental Guggenheim de las
Américas 1956.
Murió en París, el 16 de octubre de 1971.
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