Rogelio Polesello
(1939)




16 lentes cóncavos
1967 / 2004
Acrílico tallado
220 x 105,5 x 1,5 cm
Ingresó en 2004. Reconsturcción de la obra con autorización de Rogelio Polesello.
Donación Fundación Castagnino
Num. de trámite: 3316



Nació en Buenos Aires, el 26 de julio de 1939.
Inició sus estudios en la ENBAMB, y en 1958 obtuvo el título de Profesor de grabado, dibujo e ilustración en la ENBAPP. Un año más tarde, llevó a cabo su primera exposición individual en la Galería Peuser. En esa ocasión presentó una serie de pinturas con gradientes, las cuales generaban distintos puntos de lectura debido a la ambigüedad de las formas y la posición del espectador respecto de las obras. Paralelamente, comenzó a trabajar como diseñador gráfico para una empresa de publicidad. Actividad que desarrolló por algunos años y que le permitió adquirir conocimientos formales, volcados luego a su actividad artística.
Realizó su primer viaje a Estados Unidos en 1961. Allí conoció la obra de Robert Maxwell, James Rosenquist, Andy Warhol y Jasper Johns. Desde entonces, su tendencia hacia la abstracción geométrica se sumó a un interés por la percepción visual para sentar las bases del desarrollo de su obra posterior.
Al año siguiente, formó parte del grupo Boa por un breve período de tiempo. A partir de ese momento dejó atrás sus planteos formales relacionados con los conceptos de ambigüedad e inestabilidad. Más bien, se inclinó hacia una pintura de carácter gestual, con ciertas referencias al automatismo surrealista. Ese cambio culminó en la realización de formas libres llevadas a cabo con pintura en aerosol o mediante la aplicación a espátula de la materia sobre la tela.
Con posterioridad a esos desarrollos, el color y la luz se sumaron a ese rigor compositivo de las formas. Del ámbito de lo netamente pictórico, el artista trasladó sus inquietudes formales al campo del objeto. En esas obras empleó placas de acrílico en las que el juego de las vibraciones lumínicas despojó todo referente de la realidad. 16 lentes cóncavos se enmarca en estas propuestas. Esta obra, cuya superficie acrílica ha sido pulcramente tallada, le permite al espectador cambiar la percepción habitual de su entorno mediante las concavidades y convexidades que la misma presenta. Las reflexiones y refracciones producidas distorsionan la experiencia visual, dando lugar a una estética ambiental de carácter lúdico.
A partir de la década del 70, el artista retomó la pintura. Sus cuadros comenzaron a poblarse de efectos visuales logrados a partir de la creación de espacios ambiguos y del uso de un exaltado cromatismo.
Es posible aseverar que a lo largo de su trayectoria, Rogelio Polesello planteó una nueva forma de mirar la realidad contemporánea.
También realizó murales, pintura sobre autos, ambientaciones en edificios y diseños de objetos ambientales.
Sus trabajos fueron expuestos en Argentina, Uruguay, Chile, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Puerto Rico, Colombia, México, España, Alemania, Japón y Estados Unidos.
Algunos de los méritos recibidos fueron: Primer Premio, Salón Esso de Artistas Jóvenes 1965, Primer Premio George Braque 1968, Primer Premio, LXXV Salón Nacional de Artes Plásticas 1986, Gran Premio de Honor, LXXI Salón Nacional de Artes Plásticas 1988, Primer Premio Mural, INET 1997, y Primer Premio de Pintura, Universidad del Salvador 1998.
Vive y trabaja en Buenos Aires.