Escuela de Barbizón, francesa, siglo XIX
Constant Troyon
(1810 - 1865)



Vaca perseguida por un can,
sin fecha
óleo sobre tela- 81,9 x 118,1 cm
Firmado en el ángulo inferior izquierdo.
Ingresó en 1981. Donación de Celia Astengo


Ref:
"Un patrimonio protegido. Restauración de obras maestras del Museo Castagnino", Buenos Aires, Ediciones Fundación Antorchas, 2003.

Exposiciones:
"Detrás del cuadro", Rosario, Museo Castagnino, 2003.



Los integrantes iniciales de la escuela de Barbizon fueron Théodore Rousseau, Charles Daubigny y Jules Dupré. A ellos se sumaron luego Narcisse Díaz de la Peña, Constant Troyon y Rosa Bonheur. Se instalaron en el pueblo de Barbizon, en el bosque de Fontainebleau, alrededor de 1846 y comenzaron a pintar al aire libre. Se apartaron del lenguaje tradicional de la pintura y adoptaron una técnica de manchas y empastes con mucha densidad de materia. Inspirados en los colores de los pintores holandeses, en sus obras predominaron verdes y grises cálidos. Al paisaje clásico opusieron el bello accidente pasajero. La escuela ha sido considerada antagónica de la industrialización destructora de la naturaleza.

Troyon fue el más importante de los animalistas del grupo. En 1847 viajó a Holanda y Bélgica y estudió la obra de Paulus Potter, Adriaen van de Velde y Aelbert Cuyp, de quienes derivó la idea de incluir animales en el paisaje: bueyes, corderos, vacas, caballos y perros, entre otros.
En 1849, expuso en el salón su primer cuadro de ese tipo, cuya novedad residió en la representación realista de los pelajes y las pasturas.
Vaca perseguida por un can fue comprado por Enrique Astengo en París, en la galería Georges Petit, el 7 de mayo de 1927, según consta en el recibo. Ingresó en el MMBAJBC en 1981. La obra tiene características de la producción del pintor posterior a 1847, luego de su viaje a los Países Bajos: solidez compositiva, colores esmaltados y luminosos, calidad de materia y luminosidad de superficie.


María de la Paz López Carvajal